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Entrevista
a Juan José Expositor, Gerente de Asepal
Maider Uribarri
Redactora Riesgo Laboral
Riesgo Laboral entrevista a Juan José Expositor,
Gerente de la Asociación de Empresas de Equipos
de Protección Personal, Asepal, que ocupará
la totalidad del Pabellón 4 de la próxima
Feria Sicur 2008, congregando en él a los principales
fabricantes y distribuidores de EPIs.
Riesgo Laboral: Asepal se constituyó
en 1989 pero, ¿cuándo se incorporó
usted a la asociación?
Juan José Expositor: En el
verano de 2004.
R.L.: ¿De qué sector provenía?
¿Conocía el sector de la Prevención
de Riesgos Laborales?
J.J.E.: Antes de llegar a Asepal,
trabajé en distintos sectores, el último
de ellos el de la nutrición animal. Al haber
desempeñado puestos directivos en empresas
internacionales de nutrición y farmacia, la
puesta en marcha de medidas para garantizar un trabajo
seguro ha sido uno de los objetivos fundamentales
de mi labor. El sector en absoluto me era ajeno, ya
que, además, cuento con formación específica
en Prevención de Riesgos Laborales y Medioambientales,
una formación que me ha sido de gran utilidad
en toda mi carrera profesional y en especial en la
Asociación.
R.L.:
¿Cómo definiría Asepal? ¿Cuáles
son sus principales objetivos?
J.J.E.: La Asociación de Empresas
de Equipos de Protección Personal se creó
hace 18 años y engloba actualmente a más
de 80 empresas, lo que supone la práctica totalidad
de los fabricantes y los más importantes distribuidores.
Nuestro principal objetivo es ofrecer a las compañías
que forman parte de Asepal los instrumentos necesarios
para que pongan en el mercado equipos, métodos
y sistemas de protección cada vez más
seguros, más cómodos y fáciles
de usar. Por eso hemos participado activamente en
la elaboración de normas y disposiciones legales
encaminadas a garantizar la seguridad y, también
por eso, nuestras empresas se comprometen a poner
en el mercado únicamente productos debidamente
certificados conforme a las normativas españolas
y europeas. La formación es una de las claves
de nuestro trabajo y en este sentido realizamos una
importante labor a través de cursos, seminarios
y publicaciones de interés para nuestros asociados
y para todos los implicados en este sector. Ahora
uno de nuestros principales retos es que todo lo que
hemos conseguido no se ponga en peligro por las leyes
del mercado. Me estoy refiriendo, evidentemente, a
las consecuencias de la liberalización de determinados
sectores que está permitiendo entrar en el
mercado productos procedentes de países terceros
sin ninguna garantía de seguridad. Las empresas
españolas están haciendo un gran esfuerzo
de innovación para adaptarse a la nueva situación,
pero es necesario que se impongan los controles oportunos
para que se les exija a todos los productos las mismas
garantías de seguridad.
R.L.: Existen numerosas normas que pretenden
garantizar la salud y seguridad de los trabajadores,
¿en qué medida han cambiado la situación
comparándola con la de hace 10 años?
J.J.E.: Está claro que actualmente
hay una mayor mentalización sobre la necesidad
de poner las medidas adecuadas para evitar los accidentes
y las enfermedades laborales. Sin embargo, España
sigue estando a la cabeza de siniestros en el lugar
de trabajo. Eso nos indica que todavía queda
mucho por hacer. Los equipos de protección,
tanto colectiva como individual, no se usan lo suficiente
o se usan mal. Hay que insistir mucho más en
la formación y en la información, en
conseguir que la cultura de la seguridad sea asumida
por todos los que forman parte de la cadena para llegar
al empresario y al trabajador.
Existe una gran preocupación por los accidentes
laborales que son los que en buena medida se difunden
y aparecen de forma recurrente en los medios, pero
no debemos olvidar que las malas prácticas
en cuanto a la protección de los trabajadores
ocasionan en el tiempo las enfermedades profesionales.
Éstas causan mortandad e incapacidad laboral
creando dramas personales y familiares y suponiendo
un costo muy alto a la comunidad. En la mayoría
de los casos, estas nefastas consecuencias se podrían
evitar o aminorar realizando estudios de los agentes
causales y aplicando los medios de protección
laboral colectivos e individuales. El accidente laboral
y si es con resultado de muerte, impacta en los medios,
sociedad y clase política. Las enfermedades
laborales impactan en el individuo, pasando desapercibidas
para la sociedad en general ya que no hay una asociación
directa entre enfermedad y actividad laboral como
pasa con los accidentes laborales. El resultado final
es un coste social y económico inadmisible.
R.L.:
El sector de los EPIs ha alcanzado una magnitud significativa
y como consecuencia de ello encontramos en el mercado
una gran variedad de productos, muchos de los cuales
no poseen las certificaciones necesarias. ¿Cómo
afecta esto a los trabajadores?
J.J.E.: Un hecho está claro:
cuantas menos garantías de seguridad ofrece
un producto, mayores son los riesgos a los que se
expone el trabajador que lo usa. Además, hay
una cuestión muy importante que es la sensación
falsa de seguridad. Cuando usa un EPI, el trabajador
cree que está protegido, cuando en realidad
esa protección es inexistente si el equipo
no cumple la normativa. La certificación no
es un mero adorno. Detrás de ella están
el sometimiento a numerosas pruebas y ensayos que
verdaderamente garantizan la seguridad del producto.
Y ahí volvemos al tema que he apuntado anteriormente
sobre la implicación de todos los sectores:
el empresario debe poner a disposición de sus
trabajadores únicamente productos certificados
y el trabajador debe exigírselos.
R.L.: Pese a las nuevas leyes, normativa y
esfuerzos por parte de gobierno y distintas instituciones,
no baja la siniestralidad laboral. ¿Por qué?
¿Cuál es el problema?
J.J.E.: Yo diría que hay un
fallo en algún momento de la cadena de la seguridad.
Existen las normas, hay un buen número de expertos
trabajando en su aplicación, pero no se consigue
una disminución de los accidentes proporcional
a este esfuerzo. En mi opinión habría
que incidir más en los puestos de trabajo,
incrementando las inspecciones, exigiendo la formación
de los trabajadores sobre las medidas de seguridad
específicas para la labor que van a desarrollar.
Desde Asepal estamos elaborando programas conjuntamente
con el Ministerio de Trabajo y los organismos competentes
de las Comunidades Autónomas, porque creemos
que la coordinación y el trabajo en común
son imprescindibles para llevar soluciones donde más
se necesitan, es decir, a cada lugar de trabajo.
R.L.: Leemos en las estadísticas de
siniestralidad que desgraciadamente la mayoría
de muertes se dan entre trabajadores jóvenes.
Sin embargo, consultando con técnicos en Prevención
de Riesgos Laborales, aseguran que son los trabajadores
de más edad los más reacios a ponerse
el EPI. ¿Cómo lo explicaría?
J.J.E.: Como se ha visto en una campaña
que ha venido desarrollando la Agencia Europea para
la Seguridad y la Salud en el Trabajo, existen distintos
factores que podrían explicar este hecho. Uno
de ellos, tal vez el más importante, es la
sensación de invulnerabilidad que tienen los
jóvenes, una sensación que les lleva
a no ser conscientes de la magnitud de los riesgos
a los que pueden estar exponiéndose. Ahí
es muy importante la labor del entorno social, de
los empresarios, encargados, padres, etcétera,
que deben mentalizarse de que los jóvenes son
más frágiles frente al accidente laboral.
Por eso deben ser objeto de más información
y protección, no sólo respecto a los
accidentes, sino también para que sepan las
consecuencias que puede tener para su salud la no
utilización de EPI.
R.L.: La Asociación ocupará
el pabellón 4 de Sicur de forma exclusiva uniendo
a todos los socios en un mismo pabellón, ¿qué
objetivos se busca con esta iniciativa?
J.J.E.: Tradicionalmente, nuestros
asociados han asistido agrupados a Sicur, y este año
no es una excepción. Lo que sí se ha
producido es un incremento del número de asociados,
que ya pasan de 80, y, en consecuencia, una mayor
demanda de espacio, lo que nos ha llevado a ocupar
un pabellón de la feria. Esta situación
es mucho más cómoda para el visitante,
que encuentra toda la oferta sobre Equipos de Protección
Individual concentrada en un mismo lugar.
R.L.: ¿Qué pasa con las empresas
que no son socias?
J.J.E.:
Hay empresas que, aún teniendo relación
con el sector o formando parte de él, prefieren
estar en otros pabellones por motivos de posicionamiento
frente a sus clientes. No es una cuestión de
que se excluya a nadie; muy al contrario, cuantas
más empresas relacionadas con el sector se
agrupen, más fuertes seremos de cara a los
retos de la protección laboral.
R.L.: ¿Tiene Asepal algo que ver con
la iniciativa de la nueva marca Sicur Prolabor?
J.J.E.: Es un tema que hemos debatido
con IFEMA y apoyado. Sicur tiene ya un prestigio consolidado
de muchos años, pero como ustedes saben, los
sectores de vigilancia y seguridad, y los de seguridad
laboral tienen poco en común. En nuestro idioma
no se hace distinción y nos vemos obligados
con frecuencia a utilizar los términos ingleses
(security y safety) para distinguirlos. La nueva marca
va a servir para dar identidad propia y destacar la
presencia del sector de la Seguridad Laboral.
R.L.: Encontramos como novedad un área
denominada Pasarela de Productos, ¿en qué
consiste exactamente este espacio? ¿Quiénes
pueden participar?
J.J.E.: Estamos muy satisfechos con
esta iniciativa, que va a servir para hacer mucho
más atractiva la presentación de los
nuevos EPI. Podríamos calificar la Pasarela
de Productos como un desfile de moda en el que los
Equipos de Protección Individual son los protagonistas.
Tendrá lugar dos veces al día en el
pabellón 4 de IFEMA y permitirá a las
empresas dar a conocer sus productos más innovadores
de una manera muy destacada, mostrando su funcionamiento
y sus ventajas en un escaparate muy singular. El visitante
interesado también apreciará de forma
más ágil y amena las características
del nuevo producto. Es toda una novedad en un sector
como el nuestro, en que se puede pensar que el conocimiento
de un producto tiene que ser necesariamente árido.
R.L.: Asepal también estuvo presente
en la Feria A+A celebrada el pasado mes de septiembre
en Dusseldorf, ¿qué balance haría
de esa feria? ¿La podemos comparar con Sicur?
J.J.E.: Sicur es la feria por excelencia
para nuestros asociados, ya que es líder absoluto
en el panorama nacional y uno de los principales encuentros
profesionales en el calendario mundial del sector.
Pero, lógicamente, las empresas de Asepal acuden
a otras ferias extranjeras. A+A posee gran tradición
y es, como corresponde a Alemania, a su industria
y su sector de EPI, la mayor feria de Europa. No encuentro
el punto en el que podríamos hacer la comparación,
aunque Asepal tiene que apoyar a sus asociados en
la promoción en el exterior de sus productos,
y así lo hemos hecho, no con un stand concreto,
pero sí con un modelo de participación
agrupada y que incluye una serie de actuaciones de
promoción y comunicación, con el patrocinio
del ICEX.
R.L.: Cada día son más las ferias
sobre salud y seguridad en el trabajo, ¿son
viables todas estas ferias?
J.J.E.: Creo que cada feria tiene un planteamiento
diferente, y no es a mí a quien corresponde
decir si son viables. Por nuestra parte, cada vez
acudimos a más ferias, aunque sigamos siendo
muy selectivos.
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