Hoy es miércoles, 20 de agosto de 2008
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Entrevista a Juan José Expositor, Gerente de Asepal
Maider Uribarri
Redactora Riesgo Laboral



Riesgo Laboral entrevista a Juan José Expositor, Gerente de la Asociación de Empresas de Equipos de Protección Personal, Asepal, que ocupará la totalidad del Pabellón 4 de la próxima Feria Sicur 2008, congregando en él a los principales fabricantes y distribuidores de EPIs.


Riesgo Laboral: Asepal se constituyó en 1989 pero, ¿cuándo se incorporó usted a la asociación?

Juan José Expositor: En el verano de 2004.

R.L.: ¿De qué sector provenía? ¿Conocía el sector de la Prevención de Riesgos Laborales?


J.J.E.: Antes de llegar a Asepal, trabajé en distintos sectores, el último de ellos el de la nutrición animal. Al haber desempeñado puestos directivos en empresas internacionales de nutrición y farmacia, la puesta en marcha de medidas para garantizar un trabajo seguro ha sido uno de los objetivos fundamentales de mi labor. El sector en absoluto me era ajeno, ya que, además, cuento con formación específica en Prevención de Riesgos Laborales y Medioambientales, una formación que me ha sido de gran utilidad en toda mi carrera profesional y en especial en la Asociación.

R.L.: ¿Cómo definiría Asepal? ¿Cuáles son sus principales objetivos?

J.J.E.: La Asociación de Empresas de Equipos de Protección Personal se creó hace 18 años y engloba actualmente a más de 80 empresas, lo que supone la práctica totalidad de los fabricantes y los más importantes distribuidores. Nuestro principal objetivo es ofrecer a las compañías que forman parte de Asepal los instrumentos necesarios para que pongan en el mercado equipos, métodos y sistemas de protección cada vez más seguros, más cómodos y fáciles de usar. Por eso hemos participado activamente en la elaboración de normas y disposiciones legales encaminadas a garantizar la seguridad y, también por eso, nuestras empresas se comprometen a poner en el mercado únicamente productos debidamente certificados conforme a las normativas españolas y europeas. La formación es una de las claves de nuestro trabajo y en este sentido realizamos una importante labor a través de cursos, seminarios y publicaciones de interés para nuestros asociados y para todos los implicados en este sector. Ahora uno de nuestros principales retos es que todo lo que hemos conseguido no se ponga en peligro por las leyes del mercado. Me estoy refiriendo, evidentemente, a las consecuencias de la liberalización de determinados sectores que está permitiendo entrar en el mercado productos procedentes de países terceros sin ninguna garantía de seguridad. Las empresas españolas están haciendo un gran esfuerzo de innovación para adaptarse a la nueva situación, pero es necesario que se impongan los controles oportunos para que se les exija a todos los productos las mismas garantías de seguridad.

R.L.: Existen numerosas normas que pretenden garantizar la salud y seguridad de los trabajadores, ¿en qué medida han cambiado la situación comparándola con la de hace 10 años?

J.J.E.: Está claro que actualmente hay una mayor mentalización sobre la necesidad de poner las medidas adecuadas para evitar los accidentes y las enfermedades laborales. Sin embargo, España sigue estando a la cabeza de siniestros en el lugar de trabajo. Eso nos indica que todavía queda mucho por hacer. Los equipos de protección, tanto colectiva como individual, no se usan lo suficiente o se usan mal. Hay que insistir mucho más en la formación y en la información, en conseguir que la cultura de la seguridad sea asumida por todos los que forman parte de la cadena para llegar al empresario y al trabajador.

Existe una gran preocupación por los accidentes laborales que son los que en buena medida se difunden y aparecen de forma recurrente en los medios, pero no debemos olvidar que las malas prácticas en cuanto a la protección de los trabajadores ocasionan en el tiempo las enfermedades profesionales. Éstas causan mortandad e incapacidad laboral creando dramas personales y familiares y suponiendo un costo muy alto a la comunidad. En la mayoría de los casos, estas nefastas consecuencias se podrían evitar o aminorar realizando estudios de los agentes causales y aplicando los medios de protección laboral colectivos e individuales. El accidente laboral y si es con resultado de muerte, impacta en los medios, sociedad y clase política. Las enfermedades laborales impactan en el individuo, pasando desapercibidas para la sociedad en general ya que no hay una asociación directa entre enfermedad y actividad laboral como pasa con los accidentes laborales. El resultado final es un coste social y económico inadmisible.

R.L.: El sector de los EPIs ha alcanzado una magnitud significativa y como consecuencia de ello encontramos en el mercado una gran variedad de productos, muchos de los cuales no poseen las certificaciones necesarias. ¿Cómo afecta esto a los trabajadores?

J.J.E.: Un hecho está claro: cuantas menos garantías de seguridad ofrece un producto, mayores son los riesgos a los que se expone el trabajador que lo usa. Además, hay una cuestión muy importante que es la sensación falsa de seguridad. Cuando usa un EPI, el trabajador cree que está protegido, cuando en realidad esa protección es inexistente si el equipo no cumple la normativa. La certificación no es un mero adorno. Detrás de ella están el sometimiento a numerosas pruebas y ensayos que verdaderamente garantizan la seguridad del producto. Y ahí volvemos al tema que he apuntado anteriormente sobre la implicación de todos los sectores: el empresario debe poner a disposición de sus trabajadores únicamente productos certificados y el trabajador debe exigírselos.

R.L.: Pese a las nuevas leyes, normativa y esfuerzos por parte de gobierno y distintas instituciones, no baja la siniestralidad laboral. ¿Por qué? ¿Cuál es el problema?

J.J.E.: Yo diría que hay un fallo en algún momento de la cadena de la seguridad. Existen las normas, hay un buen número de expertos trabajando en su aplicación, pero no se consigue una disminución de los accidentes proporcional a este esfuerzo. En mi opinión habría que incidir más en los puestos de trabajo, incrementando las inspecciones, exigiendo la formación de los trabajadores sobre las medidas de seguridad específicas para la labor que van a desarrollar. Desde Asepal estamos elaborando programas conjuntamente con el Ministerio de Trabajo y los organismos competentes de las Comunidades Autónomas, porque creemos que la coordinación y el trabajo en común son imprescindibles para llevar soluciones donde más se necesitan, es decir, a cada lugar de trabajo.

R.L.: Leemos en las estadísticas de siniestralidad que desgraciadamente la mayoría de muertes se dan entre trabajadores jóvenes. Sin embargo, consultando con técnicos en Prevención de Riesgos Laborales, aseguran que son los trabajadores de más edad los más reacios a ponerse el EPI. ¿Cómo lo explicaría?

J.J.E.: Como se ha visto en una campaña que ha venido desarrollando la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, existen distintos factores que podrían explicar este hecho. Uno de ellos, tal vez el más importante, es la sensación de invulnerabilidad que tienen los jóvenes, una sensación que les lleva a no ser conscientes de la magnitud de los riesgos a los que pueden estar exponiéndose. Ahí es muy importante la labor del entorno social, de los empresarios, encargados, padres, etcétera, que deben mentalizarse de que los jóvenes son más frágiles frente al accidente laboral. Por eso deben ser objeto de más información y protección, no sólo respecto a los accidentes, sino también para que sepan las consecuencias que puede tener para su salud la no utilización de EPI.

R.L.: La Asociación ocupará el pabellón 4 de Sicur de forma exclusiva uniendo a todos los socios en un mismo pabellón, ¿qué objetivos se busca con esta iniciativa?

J.J.E.: Tradicionalmente, nuestros asociados han asistido agrupados a Sicur, y este año no es una excepción. Lo que sí se ha producido es un incremento del número de asociados, que ya pasan de 80, y, en consecuencia, una mayor demanda de espacio, lo que nos ha llevado a ocupar un pabellón de la feria. Esta situación es mucho más cómoda para el visitante, que encuentra toda la oferta sobre Equipos de Protección Individual concentrada en un mismo lugar.

R.L.: ¿Qué pasa con las empresas que no son socias?

J.J.E.: Hay empresas que, aún teniendo relación con el sector o formando parte de él, prefieren estar en otros pabellones por motivos de posicionamiento frente a sus clientes. No es una cuestión de que se excluya a nadie; muy al contrario, cuantas más empresas relacionadas con el sector se agrupen, más fuertes seremos de cara a los retos de la protección laboral.

R.L.: ¿Tiene Asepal algo que ver con la iniciativa de la nueva marca Sicur Prolabor?

J.J.E.: Es un tema que hemos debatido con IFEMA y apoyado. Sicur tiene ya un prestigio consolidado de muchos años, pero como ustedes saben, los sectores de vigilancia y seguridad, y los de seguridad laboral tienen poco en común. En nuestro idioma no se hace distinción y nos vemos obligados con frecuencia a utilizar los términos ingleses (security y safety) para distinguirlos. La nueva marca va a servir para dar identidad propia y destacar la presencia del sector de la Seguridad Laboral.

R.L.: Encontramos como novedad un área denominada Pasarela de Productos, ¿en qué consiste exactamente este espacio? ¿Quiénes pueden participar?

J.J.E.: Estamos muy satisfechos con esta iniciativa, que va a servir para hacer mucho más atractiva la presentación de los nuevos EPI. Podríamos calificar la Pasarela de Productos como un desfile de moda en el que los Equipos de Protección Individual son los protagonistas. Tendrá lugar dos veces al día en el pabellón 4 de IFEMA y permitirá a las empresas dar a conocer sus productos más innovadores de una manera muy destacada, mostrando su funcionamiento y sus ventajas en un escaparate muy singular. El visitante interesado también apreciará de forma más ágil y amena las características del nuevo producto. Es toda una novedad en un sector como el nuestro, en que se puede pensar que el conocimiento de un producto tiene que ser necesariamente árido.

R.L.: Asepal también estuvo presente en la Feria A+A celebrada el pasado mes de septiembre en Dusseldorf, ¿qué balance haría de esa feria? ¿La podemos comparar con Sicur?

J.J.E.: Sicur es la feria por excelencia para nuestros asociados, ya que es líder absoluto en el panorama nacional y uno de los principales encuentros profesionales en el calendario mundial del sector. Pero, lógicamente, las empresas de Asepal acuden a otras ferias extranjeras. A+A posee gran tradición y es, como corresponde a Alemania, a su industria y su sector de EPI, la mayor feria de Europa. No encuentro el punto en el que podríamos hacer la comparación, aunque Asepal tiene que apoyar a sus asociados en la promoción en el exterior de sus productos, y así lo hemos hecho, no con un stand concreto, pero sí con un modelo de participación agrupada y que incluye una serie de actuaciones de promoción y comunicación, con el patrocinio del ICEX.

R.L.: Cada día son más las ferias sobre salud y seguridad en el trabajo, ¿son viables todas estas ferias?

J.J.E.:
Creo que cada feria tiene un planteamiento diferente, y no es a mí a quien corresponde decir si son viables. Por nuestra parte, cada vez acudimos a más ferias, aunque sigamos siendo muy selectivos.


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